lunes, 11 de febrero de 2013

Todo al 24.


Vamos a saltárnoslo todo. Y a quitárnoslo, también.

Nos dejaremos solo las ganas. Eternas y pegajosas. Afónicas de nombrarte. Y de postre, la piel. Ansiosa de besos. De tanto pensarte.

Que se jodan los números, que ya no nos valen. De nada servirá contar. Bastará con que hable el aliento. Que susurre caliente en mi pelo.
Que grite el puto miedo mientras nos lo vamos quitando. Poco a poco. Yo tiraré de tus dudas. Tú bajarás mis secretos.

Todo lo que arañaba. Ahora gasta. Y nos recompone. Con toda la prisa que pueden llevar las ganas locas de un baile lento. Y te respira. Apostaremos al otro. Todo. Que no pienso abrir los ojos que lo de mirarnos se nos gastó. Que de sabores cantará la cosa.
Después de nada y de tanto. De la cabeza directo a las manos.

Nada de matarnos de deseo antes de dormir.
Por si los sueños.
Jugaremos con los silencios. Alternos. Muy cerca. Muy alto.
Y muy solos, por fin.