Tess era uno de esos coches que aparecen de pronto en las calles del centro cubiertos de nieve de alguna montaña lejana, y la gente se da cuenta de que querría estar en esa montaña.
Y toda la ciudad empieza a parecer una ciudad distinta... y peor.
Y sus relojes van más ràpido. y sus sábados están más lejos.
Solo que su nieve no se deshacía. Aquel coche estaba cada vez más blanco, mientras el mundo seguía dando vueltas con sus veranos e inviernos, con sus noches de lluvia y sus tardes de sol.
Nuestras habitaciones volaban por los aires, y ella escribió un poema que hablaba de las formas en que se fundían las lineas de nuestras manos.
Y yo descubrí que cuando la escalera termina, puedes seguir subiendo.
y, de repente, la nieve empezó a deshacerse".